La Bellaca Miércoles, 2 diciembre 2015

18 datos que tienes que conocer antes de visitar El Peruanito

Paola Miglio

Periodista de comida y viajes. Frívola. Obsesiva. Ansiosa. Twitter @paolamiglio / Instagram @paola.miglio

A El Peruanito voy desde que era pequeña. Mi mamá tenía fascinación por el lugar y sus tremendos sánguches. Así que como quedaba cerca de casa, solíamos caminar hasta la avenida Angamos y abastecernos de ejemplares de pollo y pavo. Las porciones eran generosas, jugosas. Ella, recuerdo, mordía con gusto. Se le iluminaban los ojos con cada bocado. Amaba su Peruanito. Hoy, felizmente, las cosas no han cambiado tanto. Las opciones de sánguches en Lima han crecido mucho, pero este pequeño espacio, que tiene ya dos pisos pero mantiene su sencillez, sigue siendo uno de los más entrañables de la capital. Mi mamá no se equivoca.

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Foto: Paola Miglio

Tipo de establecimiento. Sanguchería informal.

Estacionamiento. No hay. Se pueden estacionar en la calle de al lado, General Suárez, hay algunos lugares permitidos y un señor cuidador.

Atmósfera. Bastante casual, para caer en cualquier momento del día. No es la más ordenada, pero la cosa fluye rápido porque es de alta rotación. Hay bulla, televisión prendida, gritos. El segundo piso es mucho más calmado. Ah, el lugar no es impecable, ojo, no esperen mantel blanco ni mozos. Acá ustedes mismos recogen su sánguche en el mostrador y se lo llevan a la mesa. Un consejo: podrían renovar los plásticos de los anuncios pegados en los muros, y en la pared de la caja, por la grasa acumulada se ven un poco sucios.

Sillas y mesas. Sencillas y no muy confortables.

Servicio. Ágil y amable. Son rápidos, incluso para dar factura.

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Foto: Paola Miglio

Los sánguches. Si bien el pan no se ve muy atractivo a simple vista, pues la miga es ancha y parece demasiado (y hasta un poco seca), sirve para acolchar la carne que abriga, que es por demás jugosa. Si bien los rellenos parecen haberse achicado, siguen siendo sabrosos. A ver, el de jamón del país pasó la prueba raspando, aunque no es el mejor de Lima. El de lomito es tierno y agradable, pero muy poco lomo para tanto pan (las láminas son muy finas). La infancia me regresó cuando mordí el de pavo (muy jugoso, sabroso); el de lechón carnoso y el de pollo, con mayonesa del día y bien planchado. Un detalle, el de pollo tiene apio. No como apio, personalmente me parece innecesario en la vida (es una opinión muy personal, no soporto su tipo de crocante ni su textura acuosa), pero en este caso está tan bien trabajado que no me molestó.

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Foto: Paola Miglio

El pastel de acelga. Normalito. Asumo que si lo sirven caliente pasaba más. El relleno de sazón mediana y la masa no muy gruesa. Mejora cuando le exprimen el limón.

Salsas. La tártara no es la clásica ni está hecha a la perfección, pero sale del paso. La mayonesa es casera. El ají es picoso y bueno. La salsa golf es naranja fosforescente, no hubo forma de animarnos por ella. La salsa criolla aceptable.

El café. Pasado y bien cargado. El café con leche es intenso, alguien con una mínima intolerancia a la lactosa puede pasarla muy mal.

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Foto: Paola Miglio

Postres. Hay camotillo. Eso basta. De los antiguos, con costra crocante por fuera y blanditos por dentro.

Carta de bebidas. Jugos, naranjadas, chichas, bebidas calientes.

Tamaño de porciones. Bien servidas.

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Foto: Paola Miglio

Precio. Sánguche de lomito ahumado S/. 10, de pollo S/. 9, de pavo S/. 11, de jamón del país S/. 10. Pastel de acelga S/. 3, jugo de naranja y granadilla S/. 8, café S/. 3, chocolate caliente S/. 4.

Tarjetas. Sí.

¿Volvería? Sí, por el sánguche de pollo, el de pavo y lechón. Y el camotillo.

Dirección y horario. Av. Angamos Este 391 (esquina General Suárez 715). Atiende todos los días de lunes a domingo des las 07:00 hasta las 01:00 horas. Viernes y sábado hasta las 02:00 horas.

EL DATAZO

Hornean pavos y lechones para fiestas y eventos. Y, obvio, para Navidad y Año Nuevo. Son S/. 55 hasta 10 kilos de pavo y hasta 8 kilos de chancho (hay que llevar el animalito, claro, y la fuente. Avisamos, porsiaca). Nos dijo la señora que atiende que hasta el momento ese es el precio, quizá por fiestas suba (o no). 

BELLACOS. 2.9

Paola Miglio

Periodista de comida y viajes. Frívola. Obsesiva. Ansiosa. Twitter @paolamiglio / Instagram @paola.miglio